Balotaje: El efecto Brasil
El senador Flávio Bolsonaro consiguió imponerse este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil sobre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, pero ninguno de los dos alcanzó la mayoría necesaria para evitar un balotaje. Con más del 99% de los votos escrutados, Bolsonaro obtuvo poco más del 47%, mientras Lula se quedó con el 45,16%, de acuerdo a los datos difundidos al cierre de la jornada electoral.El triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta disparó las acciones brasileñas y fortaleció al real. Para Argentina, una moneda brasileña más apreciada mejora la competitividad de las exportaciones, puede favorecer el turismo receptivo y aliviar parte de la presión cambiaria. Por: María Lorena Rodríguez. La reacción de los mercados brasileños al triunfo de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta presidencial tuvo una derivada inmediata para Argentina: la fuerte apreciación del real.
Mientras las acciones de Brasil treparon hasta dos dígitos y el ETF EWZ llegó a avanzar alrededor de 13%, la moneda brasileña se fortaleció casi 5% frente al dólar y se ubicó en torno de los 5 reales por dólar, desde los 5,22 del cierre anterior.
Para Argentina, el movimiento no es menor. Brasil es su principal socio comercial y uno de los componentes más importantes del tipo de cambio real multilateral. Por eso, un real más fuerte mejora los precios relativos de los productos argentinos frente a los brasileños y puede devolver algo de competitividad sin necesidad de un movimiento equivalente del peso. Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, explicó que el real tiene una ponderación cercana al 30% en el índice de tipo de cambio real multilateral argentino. “Una apreciación de la moneda brasileña es una buena noticia para las empresas que exportan a Brasil, ya que abarata sus productos en términos relativos y mejora su competitividad en ese mercado”, señaló. Desde Rava Bursátil, en tanto, estimaron que Brasil representa alrededor del 20% dentro de ese indicador. Más allá de la diferencia metodológica entre ambas referencias, lo interesantes es que los movimientos del real tienen una incidencia relevante sobre la competitividad cambiaria argentina. Autos, trigo y lácteos, entre los sectores que pueden beneficiarse La relación comercial da dimensión al efecto. En agosto, Argentina exportó a Brasil US$1.185 millones e importó US$1.494 millones, con un déficit bilateral de US$309 millones, según INDEC. Brasil continuó ubicándose entre los principales destinos de las ventas argentinas. Entre los productos que más pesan en ese intercambio aparecen autos, trigo y lácteos. En marzo, por ejemplo, Brasil fue el primer destino de las exportaciones argentinas y los principales productos enviados fueron vehículos para transporte de mercancías y pasajeros, trigo y leche entera en polvo. En conjunto, esos rubros explicaron casi la mitad de las ventas argentinas hacia ese mercado durante ese mes. Un real más fuerte juega a favor de esas actividades porque abarata los productos argentinos medidos en moneda brasileña. Si el tipo de cambio argentino permanece relativamente estable mientras Brasil aprecia su moneda, una terminal automotriz, una industria alimenticia o una empresa láctea argentina gana competitividad frente a un competidor brasileño. Para Argentina, entonces, el fortalecimiento de la moneda de su mayor socio comercial abre una ventana favorable: mejora la competitividad bilateral, puede aportar dólares comerciales y turísticos y reduce presión sobre el peso. La duración de ese viento de cola dependerá, sin embargo, de que el rally brasileño sobreviva al calendario electoral y se transforme en un cambio más permanente de expectativas.
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05/10/2026 (8897)