Nechevenko: Adorni tiene una buena racha, le agarró la buena de golpe
En los 15 años anteriores no hizo ninguna operación y ahora le agarró la buena: la insólita defensa de la escribana de Adorni. La escribana Adriana Nechevenko amplió su declaración en Comodoro Py y defendió la legalidad de las operaciones. “ tuve que venir, vine, acá estoy, si me vuelven a llamar volveré a venir. La Justicia está haciendo su trabajo”. La escribana Adriana Mónica Nechevenko , quien intervino en las escrituras de los inmuebles adquiridos por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, se presentó nuevamente en los tribunales federales de Comodoro Py para ampliar su declaración ante el fiscal Gerardo Pollicita. La audiencia se produjo en el marco de la investigación judicial que analiza las condiciones en las que Adorni compró al menos dos propiedades —una en Caballito y otra en Exaltación de la Cruz— mediante mecanismos de financiación poco habituales.
Al salir del juzgado, Nechevenko dijo que: Estoy tranquila con mi
trabajo. Vine porque tenía que venir. Tuve que venir, vine, acá estoy,
si me vuelven a llamar volveré a venir. La Justicia está haciendo su
trabajo. En esta segunda instancia, Nechevenko aportó documentación
sobre las escrituras, pero volvió a evitar la entrega de su teléfono
celular, donde residen comunicaciones directas con el funcionario. Las
conversaciones sí están en el teléfono, pero no lo traje, lo dejé en el
auto, explicó posteriormente en una entrevista con Infobae. La escribana
admitió que no consideró necesario exigir documentación respaldatoria
del origen del dinero para la compra de los inmuebles, a pesar de que
Adorni es una Persona Políticamente Expuesta (PEP). Me importa muy poco
si es funcionario, lanzó. En la entrevista, detalló el mecanismo
utilizado para la compra del departamento de Caballito —valuado en unos
230.000 dólares— y rechazó la idea de un crédito encubierto: Fue una
compraventa con hipoteca sobre saldo de precio. No hubo préstamo
Según
su explicación, el esquema consistió en un anticipo inicial y un saldo a
pagar en el plazo de un año, sin cuotas mensuales ni intereses. Se
trata de una modalidad legal en la que el vendedor financia parte del
precio sin que medie una entidad financiera. Nechevenko insistió en que
no hubo movimiento de dinero por el monto restante al momento de la
escritura y que las condiciones fueron acordadas entre privados.
Una buena racha
Consultada
sobre si un funcionario público debe justificar el origen del dinero,
la escribana fue categórica: No es obligatorio que yo le pida
documentación respaldatoria. Incluso relativizó el rol de control en
estos casos: Ni funcionario público ni no funcionario público: ningún
tipo de alerta.
La afirmación choca con los estándares de prevención
de lavado de activos, que obligan a reportar operaciones sospechosas
ante la Unidad de Información Financiera (UIF). Sin embargo, Nechevenko
sostuvo que en este caso no detectó irregularidades: “Si una operación
me resulta sospechosa, lo hago. Esta no me lo pareció nunca”.
En la
misma línea, Nechevenko apeló a la "suerte" para explicar por qué Adorni
pasó décadas sin comprar inmuebles y de repente concretó tres
operaciones en dos años. Consultada sobre si en los 15 años anteriores
de trabajar para Adorni, él había hecho alguna operación, la escribana
contestó: "Nada. Y no... porque se le dio todo junto, ¿sabes? Le agarró
la buena de golpe. Le vino bien".








