Jorge Taiana: "Vamos por un país donde todos y todas vivan mejor"
Habla el primer candidato a diputado nacional por Fuerza Patria de la provincia de Buenos Aires. El excanciller habló sobre la proscripción de Cristina Kirchner y reclamó su libertad. El peronismo, la unidad, la juventud y la representación de los sectores más desprotegidos. Por Felipe Yapur. Jorge Taiana es un hombre de fuertes convicciones, una cualidad que no conspira con otras características suyas como son el diálogo y la búsqueda de consensos. Es más, es muy probable que todo eso influyó a la hora de ser elegido, por todos los sectores internos del peronismo bonaerense, como el primer candidato a diputado nacional. En diálogo con Página/12, dio cuenta de su militancia por la libertad de Cristina Kirchner y destacó la importancia de la unidad alcanzada, una condición necesaria para "volver a representar a todos los sectores de la sociedad".
En ese sentido, indicó que el peronismo tiene la capacidad y las
condiciones para trabajar y generar las estrategias y políticas para
lograr un país más justo, con menos desigualdad y donde se viva mejor.
--¿Cómo enfrenta el peronismo esta etapa de oposición, en campaña electoral y con Cristina Fernández de Kirchner presa?
--Y
no se olvide proscripta, que no es lo mismo... No es sólo presa. Eso en
el peronismo tiene un significado muy especial porque Perón estuvo
proscripto mucho tiempo. Es un concepto para sacarte de la cancha
políticamente. Por lo tanto, enfrentamos una campaña con esas
condiciones y con algunas complejidades más. Porque el último gobierno
que perdió la elección es uno que no logró cumplir los dos grandes
requisitos que siempre cumple un gobierno peronista: mejorar el nivel
salarial de los trabajadores y sacar al país de una crisis económica.
Eso no se logró y crea una crisis profunda del peronismo que se da,
además, en un momento de enorme cambio en el mundo, sobre todo en lo
tecnológico que afecta la forma de producir, el trabajo, las relaciones
sociales y genera una mayor desigualdad.
--¿Por qué se llega a este desprecio por el Estado de bienestar?
--Ha
habido una larga pelea de la derecha por cuestionar el rol del Estado
desde una versión presuntamente semi-anárquico liberal de su reducción,
que en realidad es la reducción de cierto Estado o de cierta parte del
Estado, pero es su fortalecimiento en todo lo que beneficia a los
poderosos y todo lo que tenga que ver con lo represivo o sea, no es un
un simple achicamiento, buscan un Estado que no proteja a los más
débiles.
--Milei dice eliminarlo...
--Pero eso es mentira, él
necesita un Estado represivo y que financieramente apoye los negocios de
los poderosos. Todo es pura propaganda y aprovecha que la gente compra
ese discurso ante la ineficacia del Estado y ante la dificultad de
proveer una serie de apoyos sociales.
--Después de la derrota del 23 el peronismo parece haber encontrado la unidad.
--Es
un paso muy importante haber construido una lista que tiene mucho de
consenso porque todo proceso de derrota implica un principio de
dispersión de la propia fuerza. Ese proceso se da, además, en el medio
de grandes transformaciones y tiende a que sea todo más severo.
Entonces, lo primero es reagruparse y para lograrlo hay que ir buscando
elementos en común, hay que conversar y tener estrategias para el
futuro. Nada en la política se arregla discutiendo sobre el pasado. El
pasado es importante porque da experiencia, pero nada de eso tiene
validez si no sirve para la construcción del futuro y para las
propuestas.
--¿Cuáles son los proyectos o los puntos clave más allá
de lo que viene siendo hasta ahora la campaña, que es enfrentar la
motosierra?
--Hay varios y, además, tenemos una campaña que es
provincia por provincia. Es un partido que está buscando recuperar una
perspectiva federal y nacional y ese proceso lleva su tiempo de
maduración. Lo que está claro es que primero deberemos poner un acuerdo
en alguna cosa básica defensiva, pero eso es insuficiente. El gobierno
de Milei logró una estabilidad con números macroeconómicos que son
ficticios porque se basan en el incumplimiento de obligaciones básicas
del Estado. Eso lo hace con las provincias, con los salarios, con los
jubilados y con los manejos financieros que nos está metiendo en una
bicicleta que no se sabe como la va a poder parar. Es un gobierno que
cierra Vialidad cuando somos el octavo país del mundo en extensión.
Tenemos que contar cuál es ese modelo del país que queremos y en qué
mundo lo vamos a insertar. Defender el INTI y el INTA, la agricultura
familiar y el Conicet.
--¿Cómo se trabaja para aumentar la participación electoral?
--Haciendo
algo que hacía el peronismo, y que actualizó mucho el Papa Francisco:
hay que escuchar. Cristina dijo algo más, que es volver a representar a
un conjunto mucho más complejo, fragmentado y con mucha más diversidad.
Si no escuchamos y no sabemos qué le preocupa a la gente y cuáles son
sus prioridades, estamos mal. Las listas son el esfuerzo de tratar de
que todas las voces estén incluidas y enriquecer la propuesta. Tenemos
que tener muchos proyectos y movilizar, sobre todo, a un sector
importante de la población que está muy desmotivado. En Argentina solía
votar el 70 por ciento del padrón. Eso muestra una insatisfacción con la
capacidad de la acción política para transformar la realidad
políticamente. En una sociedad democrática, la mayoría solo puede buscar
el cambio a través del voto. Los que pueden lograr cambios sin votos
son los poderosos. En este escenario, nuestro objetivo es volver a
representar a todos los sectores de la sociedad.
--Usted tiene enfrente a José Luis Espert cuya frase de cabecera es "cárcel o bala" ¿Cómo confronta eso?
--Hay
que discutir las ideas. Los insultos ni vale la pena contestarlos. Está
claro que en Argentina tenemos problemas de seguridad. Y esos problemas
de seguridad tienen una paradoja. Si bien la tasa de homicidios es
bastante baja, crecen otro tipo de delitos que afectan mucho la
seguridad como las entraderas y eso requiere de una estrategia que no es
sólo económico-social. Las mejores condiciones de vida disminuyen el
delito. Eso está probado en casi todas partes. Después está la política
de seguridad, que hay que desarrollar y tiene que ser exitosa. Las
políticas de seguridad requieren de prevención, equipamiento, recursos y
una política que haga participar a la sociedad. No es una cuestión
meramente represiva. Por eso lo del cárcel y bala es simplemente una
frase que auspicia el delito, pero que no resuelve el problema de
seguridad.
--El gobierno busca nacionalizar la elección, incluso la
de septiembre, y ha puesto al kirchnerismo como los representantes del
mal?
--Los peronistas hemos sido representantes del mal mucho tiempo.
Dicen que el peronismo es violento porque hizo la resistencia
peronista, pero no te cuentan que ellos bombardearon la Plaza de Mayo y
mataron a 400 personas, entre ellos, nueve granaderos. A mí no me asusta
que nos pongan en ese rincón, crecí durante todo el periodo de
proscripción del peronismo. Sé lo que es la persecución. Me parece que
hay que combatirlo y enfrentarlo con la verdad. Nosotros tenemos
objetivos, queremos un país distinto, un país más justo y en donde la
mayoría de los argentinos vivan mejor.
--El gobierno bonaerense está bajo ataque permanente. ¿Está muy sola la provincia en relación con los otros gobernadores?
--Estamos
viendo un cambio en eso. El gobierno de la provincia ha hecho un
esfuerzo muy grande en mantener políticas que no impliquen lo que exige
el gobierno federal de castigar los que menos tienen. Ha hecho un
esfuerzo para que no suceda eso y vemos que da resultado porque la
posición de los gobernadores no es la misma ahora que hace tres meses.
Enviaron leyes al Congreso para ponerle freno al gobierno. Eso va a
tener una cierta definición en el corto plazo importante en el proceso
electoral.