Todo mal entre los bancos y el Gobierno: "Metieron un corralón"
La suba de encajes más la obligación de comprar bonos que no querían, afecta el patrimonio de los bancos y sus clientes. Por Luciana Glezer14/08/2025. La relación de los bancos con el Gobierno está explotada. La decisión del equipo económico de subir los encajes, esto es los fondos de los bancos inmovilizados por orden del Banco Central, y obligarlos a comprar con ese dinero los bonos que no quisieron comprar este miércoles se interpretó un corralón, aquella figura que aplicó Cavallo en el 2001. Esto generó un zoom entre las autoridades del Banco Central que conduce Santiago Bausili y los bancos, que no terminó bien. "Fue una perorata técnica, no nos escucharon", dijo a LPO uno de los banqueros que se conectó
. Este jueves el equipo económico decidió subir los encajes obligatorios
de los bancos por segunda vez en menos de un mes, en una jugada
desesperada tras el fracaso de la licitación de deuda de este miércoles.
La idea es inmovilizar más dinero de los ahorristas y obligar a los
bancos a comprar con esa plata inmovilizada los bonos que no querían
comprar.
La tensión se sintió también en los pasillos del Central.
En una reunión convocada había conectadas más de 200 personas entre las
que se encontraban técnicos de de Adeba, ABA, ABE y Abappra. La señal
del Gobierno fue clara: la plata que tengan los bancos no debe terminar
alimentando la presión sobre el dólar. Para eso la instrucción fue que
no la muevan. "Nos nos dejaron opinar. Tienen un problema político, que
pretenden resolver con un apretón monetario. Esto puede producir un
caos. Están secando al sistema financiero. Nos destruyeron las acciones
en Wall Street", se quejó otro de los banqueros. En efecto, los ADR que
cotizan en Nueva Yorke cayeron más del 10 por ciento este jueves. Tienen
un problema político, que pretenden resolver con un apretón monetario.
Esto puede producir un caos. Están secando al sistema financiero. Nos
destruyeron las acciones en Wall Street. Lo curioso es que Caputo
comparte parte de la lectura, cuando adjudica la extrema volatilidad al
contexto "político electoral". Sin embargo la explicación del Ministro
es un tanto confusa, como cada vez que se mete en los jardines de la
macroeconomía. "Tradicionalmente, lo que buscamos es que, en algún
punto, la base monetaria común mapeé con la base monetaria amplia, es
decir con la cantidad de pesos. Cuando esa demanda de dinero sube por
cuestiones, lo que nosotros llamamos punto Anker, por las buenas
razones, es decir, porque hay aumento de la demanda de dinero o porque
hay aumento de crédito, es una situación. Ahora, cuando esa situación se
da y nosotros no tenemos certeza bien de por qué es, entonces nosotros
no vamos a acompañar nunca que vayan pesos al mercado, porque cuidamos
la inflación. Nuestro motivo principal en esto es cuidar los precios. Y
como saben todos, ahora la inflación es siempre y en todo lugar un
fenómeno monetario generado por una caída de demanda, exceso o falta de
pesos o una combinación de ambos", explicó Caputo, acaso sin percibir
las contradicciones de su razonamiento.
En Nueva York no hubo piedad.
Las acciones de los bancos argentinos se desplomaron: Banco Supervielle
perdió 8,7%, Galicia cayó 5,3% y BBVA se hundió 4,2%. Afuera leen que
el sistema financiero local está jaqueado.
Desde Max Capital no
ahorraron críticas: recordaron que desde la eliminación de las Lefis,
hace apenas un mes, la estrategia oficial es errática y que anunciar
cambios por redes sociales después de las 20 horas no ayuda a la
previsibilidad. "El esquema de política monetaria se ha vuelto cada vez
menos claro", resumieron.